Ceviche Fresco de Camarón con Mango y Chile
Hay un momento, justo cuando el ácido cítrico toca el camarón crudo, donde la magia comienza. El aroma fresco de lima, el dulzor del mango y el leve aliento picante de un ají empiezan a flotar en el aire. No es solo una receta, es un golpe de verano, un estallido de sabor que convierte una tarde calurosa en un festín. Hoy no hacemos ceviche cualquiera; preparamos un Ceviche Fresco de Camarón con Mango y Chile que es un himno a la vitalidad y a la fiesta en el paladar.

¿Por Qué Este Ceviche Te Va a Volver La Cabeza?
Olvídate de los platos aburridos. Este Ceviche Fresco de Camarón no es solo un plato, es una experiencia sensorial. El contraste entre el dulzor del mango, el toque picante y el cítrico en su punto crea un baile en la boca que es a la vez refrescante y adictivo. Es perfecto para cuando el calor aprieta y buscas algo ligero, lleno de sabor y que se prepare en un dos por tres.
Lo que Necesitas Surtir en tu Despensa
Vamos a lo esencial. Lo primero es la materia prima, y aquí no se aceptan atajos. La frescura es la ley.
Los Creadores de Sabor
- Camarones: Busca camarones frescos, o de excelente calidad congelados (ya pelados, ¡nuestra vida es complicada como para pelarlos todos!).
- El toque del mar: La “cocción” ocurre en el jugo de limas y naranjas agrias. Es el alma del ceviche. Jugo fresco, nada de botellas.
- Mango Ataulfo: Esta variedad es menos fibrosa y más dulce. Su pulpa amarilla intensa no solo es hermosa, sino que aporta una dulzura perfumada que combate el ácido y el picante.
- El toque de fuego: Aquí puedes elegir. Un chile jalapeño, sin venas y sin semillas, dará un toque sutil. Pero si te atreves, el habanero es el rey. Con uno pequeño, sin semillas, tienes más que suficiente para encender el plato.
La Alquimia de la “Cocción” en Frío
El secreto del ceviche no es magia, es ciencia pura. Los ácidos del jugo de cítricos (el ácido cítrico) desnaturalizan las proteínas del camarón. Es un cambio químico que transforma la textura y color del marisco, “cocinándolo” sin calor. Pero ojo, el tiempo es clave: nunca más de 25-30 minutos en el cítrico. Pasado ese tiempo, la textura se vuelve gomosa. El momento perfecto es cuando los camarones pierden su transparencia y se vuelven opacos y firmes al tacto.
Manos a la Obra: El Ritual
Es un proceso, no un hechizo. Así que no te atormentes. Empieza con camarones de la mejor calidad que encuentres. Si son crudos, cuécelos en agua con sal por no más de 3 minutos. Refresca en agua helada. Si ya son cocidos, listo, a la siguiente. Exprime suficientes limas y naranjas agrias para obtener al menos una taza de jugo combinado. ¡Nada de latas! El sabor fresco no se discute.
Pica el ají (cuidado, usa guantes si es habanero) y la cebolla morada en tiras finas. Escúrrelas en agua con sal por unos minutos para quitar el exceso de fuerza. Mezcla todo: camarones, jugo, cebolla, chile, cilantro, sal. Refrigera 20 minutos. Justo antes de servir, agrega el mango y un chorrito de buen aceite de oliva virgen.
Errores que Convierten Tu Ceviche en Tragedia
El Pecado de la Paciencia Perdida
Dejar el ceviche “remojando” por horas. Es una ejecución lenta y dolorosa para el camarón, que termina hecho un chicle. 20 minutos en la nevera son suficientes. No lo dejes a temperatura ambiente.
El Crimen de la Lechuga Aguada
Escurrir la cebolla y el ají no es un detalle menor. Si no lo haces, el agua que sueltan arruinará el balance del jugo, dejando un charco triste en el fondo. Queremos ceviche, no sopa fría.
La Hora de la Verdad
El ceviche se come, no se “guarda para más tarde”. Su pico de sabor es a los 30 minutos de preparado. Pasado ese momento, el pescado (o camarón) seguirá “cocinándose” y se pondrá duro.
Monta la Escena del Crimen
Esto no es comida, es un acto social. Pon una toalla a cuadros en el jardín, unas sillas bajas, y un tocadiscos con salsa y son cubano de fondo. Sirve el ceviche en copas de vidrio o sobre una tostada crujiente de camote. Esa combinación del dulce del camote con el ácido del ceviche es sublime. La música debe ser alegre, y la ropa, de color blanco, como manda la ley no escrita de las terrazas en verano.

Preguntas Frecuentes (Que Todo el Mundo Tiene)
¿Puedo congelar el ceviche terminado?
¡Alto ahí! Congelar un ceviche ya marinado es condenar a la textura a una muerte segura. Si quieres prepararlo con antelación, puedes limpiar los camarones y tener todos los ingredientes picados por separado. La magia (la “cocción” en el cítrico) la haces máximo una hora antes de servir.
¿Cuántas calorías tiene este banquete?
Una porción de este ceviche (sin tostadas ni extras) anda por las 250-300 calorías, siendo una fuente ligera de proteína magra y una inyección de vitaminas de la fruta y el cítrico. Perfecto, ligero y delicioso.
¿Puedo usar camarones congelados?
¡Claro que sí! Los camarones ultracongelados son una excelente opción, a menudo más frescos que algunos “frescos” que llevan días en hielo. Descongela en la nevera, nunca a temperatura ambiente.
Mi ceviche salió muy ácido, ¿qué hago?
El dulce y el calor al rescate. Agrega cubitos de mango extra o un toque de miel al jugo de remojo. Si el picante no es suficiente, una pizca más de chile molido o una salsa picante al servir.
Y ahí lo tienes. Más que una receta, una pequeña celebración en un tazón. Es el plato que pides en un restaurante pero que, con estos secretos, queda mejor en tu casa. Suena la salsa, como demuestran estas ideas en Pinterest, y a disfrutar del sabor puro y sin complicaciones.

Ceviche Fresco de Camarón con Mango y Chile
Ingredients
Ingredientes
- 400 g camarones medianos pelados y desvenados, crudos Frescos o descongelados
- 3 tazas jugo de limón fresco (de unos 12-14 limones pequeños) Aproximadamente 1 taza
- 1 pizca sal fina al gusto
- 1 unidad mango maduro pero firme Pelado y cortado en cubos de 1 cm
- 1 taza cebolla morada, cortada en pluma fina Remojada en agua fría por 10 minutos para suavizar y quitar el sabor fuerte
- 1 taza cilantro fresco, finamente picado Más para decorar
- 1 unidad chile serrano (o jalapeño) Picado fino, sin semillas para un sabor suave, con semillas para más picante
- 2 cucharadas aceite de oliva extra virgen Para el aderezo
- 0.25 taza cilantro fresco, finamente picado Para decorar y servir