Un clásico de la gastronomía gallega que combina pulpo tierno con el aroma intenso del pimentón de la Vera, una receta sencilla pero llena de sabor. Perfecta para compartir como entrante o plato principal ligero.
Para almacenamiento: El pulpo cocido se puede conservar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días. Recalienta suavemente en un sartén con un poco de agua o aceite para no secarlo. Variaciones: Para una versión más tradicional, puedes servir el pulpo simplemente cocido y espolvoreado con pimentón y aceite de oliva, sin el sofrito de ajo. Sustituciones: Si no encuentras pimentón de la Vera, puedes usar pimentón ahumado español, aunque el sabor será diferente. Consejo clave: No cocines el pulpo en agua fría; siempre añádelo cuando el agua hierva vigorosamente para evitar que se ponga gomoso.