Un pan dulce y húmedo, perfecto para el desayuno o la merienda, con el aroma irresistible de la canela y el crujido de las nueces tostadas. Es una receta fácil que aprovecha los plátanos maduros para un resultado espectacular.
Almacenamiento: Guardar el pan envuelto en papel film o en una bolsa hermética a temperatura ambiente por 3-4 días. También se puede congelar, envuelto individualmente, por hasta 3 meses. Consejos: Usar plátanos muy maduros (con piel negra) para el mejor sabor y humedad. Para un pan más denso y húmedo, reducir el horno a 170°C y hornear 10 minutos más. Sustituciones: Se puede usar mantequilla derretida en lugar de aceite. Para una versión sin gluten, sustituir la harina de trigo por una mezcla de harina sin gluten de uso múltiple. Las nueces se pueden reemplazar por semillas de girasol o pepitas.