Pizza Fugazzeta Argentina de Cebolla y Queso
¿Cansado de las pizzas siempre iguales, cargadas de ingredientes que ocultan el verdadero sabor? ¿Anhelas esa experiencia auténtica que te transporte directamente a una bulliciosa pizzería de Buenos Aires con solo un mordisco? Deja de busca. He perfeccionado la receta definitiva, la que hará que tu hogar huela a gloria y a tradición. Te presento la auténtica pizza fugazzeta. Esta joya de la cocina italo-argentina es la prueba de que la simplicidad es el máximo refinamiento. Es un pilar de la pizza argentina, celebrada por su honestidad y su sabor impactante. Mi versión, probada y optimizada, garantiza una masa crujiente, una cebolla dulce y fundida y un queso cremoso en cada capa. Prepárate para enamorarte de esta receta de pizza fugazzeta.

Ingredientes Esenciales para la Pizza Fugazzeta Perfecta
La magia de la pizza fugazzeta reside en la calidad de sus pocos pero fundamentales ingredientes. No escatimes aquí, pues cada uno juega un papel crucial.
- Para la masa:
- 500 g de harina de fuerza (Tipo 00 o 000)
- 300 ml de agua tibia
- 10 g de sal fina
- 7 g de levadura seca de acción rápida
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Para el relleno:
- 700 g de cebollas (preferiblemente blancas o doradas), cortadas en rodajas finas
- 500 g de mozzarella fresca (no la de hebras, que contiene menos humedad), desgranaada
- 200 g de queso mantecoso o provolone, en láminas finas
- Orégano seco de buena calidad, al gusto
- Aceite de girasol o oliva (para cocinar las cebollas)
Tiempo y Rendimiento
Aquí tienes los datos clave para planificar tu tarde de pizza. La rapidez dependerá de si ya tienes masa preparada.
- Tiempo de preparación: 30 minutos (sin contar el levado de la masa)
- Tiempo de cocción: 15-20 minutos
- Total: Aproximadamente 3 horas (incluyendo el tiempo de levado)
- Raciones: 4 personas generosas
Por lo tanto, si preparas la masa con antelación, tendrás lista una espectacular pizza fugazzeta en menos de una hora.

Instrucciones Paso a Paso
Sigue estos pasos al pie de la letra y lograrás la textura y sabor inconfundibles de la pizza fugazzeta tradicional.
Paso 1: La Masa Perfecta y Esponjosa
En un bol, mezcla la harina y la sal. Por otro lado, disuelve la levadura en el agua tibia. Luego, vierte la mezcla de agua sobre la harina y empieza a amasar. Añade el aceite de oliva y continúa amasando durante 10-15 minutos sobre una superficie enharinada hasta obtener una masa lisa y elástica. Forma una bola, colócala en un bol aceitado, cúbrela con film plástico y déjala reposar en un lugar cálido durante 1.5 o 2 horas, o hasta que duplique su volumen.
*Consejo del Chef: El amasado es clave. Usa la palma de tu mano para estirar y doblar la masa, no solo los dedos. Esto desarrolla el gluten y crea la estructura perfecta.
Paso 2: La Caramelización de las Cebollas
Mientras la masa levada, calienta una sartén grande a fuego medio-bajo con un chorrito de aceite. Añade las cebollas en rodajas finas y una pizca de sal. Cocina lentamente, revolviendo ocasionalmente, durante 30-40 minutos. El objetivo es que se pongan transparentes, muy tiernas y doradas, casi como una mermelada. No las dejes quemar.
*Consejo del Chef: La paciencia es tu mejor aliada aquí. Una cebolla bien caramelizada es el alma secreta de una pizza fugazzeta memorable. Si se pegan, añade una cucharada de agua.Paso 3: El Armado Inicial
Precalienta tu horno a la máxima temperatura (250°C / 480°F) con la bandeja o piedra para pizza dentro. Transcurrido el tiempo, divide la masa en dos y estira cada porción con un rodillo o con las manos sobre una superficie enharinada hasta formar un disco del tamaño de tu molde (preferiblemente uno redondo de metal o vidrio). Pincha la superficie con un tenedor.
*Consejo del Chef: Estira la masa desde el centro hacia afuera, dejando un borde más grueso (el cornicione). Esto creará una combinación de crujiente y esponjoso.
Paso 4: La Primera Capa de Queso
Coloca el disco de masa en tu molde ligeramente aceitado. Ahora, cubre la base con el queso mantecoso o provolone en láminas. Espolvorea generosamente con orégano seco. Esta capa de queso evitará que la humedad de la cebolla penetre y ablande la masa, además de aportar un sabor más profundo.
*Consejo del Chef: No te stingy con el orégano. La pizza fugazzeta lleva una cantidad abundante y es característico de su aroma.
Paso 5: Las Cebollas Protagonistas
Escurre bien las cebollas caramelizadas para eliminar el exceso de aceite/aigua. Distribúyelas de manera uniforme sobre la capa de queso, presionando ligeramente. Esta capa debe ser gruesa y generosa.
*Consejo del Chef: Prueba una cebolla antes de ponerla. Debe estar dulce, sin el picor crudo. Si necesita más tiempo, dáselo.
Paso 6: El Gran Final y Horneado
Cubre las cebollas con la mozzarella fresca desgranada. Añade otro toque de orégano por encima. Lleva con cuidado tu molde al horno precalentado y hornea durante 15-20 minutos. Sabrás que está lista cuando el borde esté dorado y crujiente, y el queso esté completamente fundido, burbujeante y ligeramente dorado en algunas zonas.
*Consejo del Chef: Para un efecto profesional, los últimos 2 minutos puedes activar el grill (broiler) del horno para dorar el queso por encima. ¡Vigila que no se queme!
Información Nutricional Detallada
Esta receta es un placer, pero conocer sus componentes te ayuda a disfrutarla con mayor consciencia. Los valores son aproximados por porción (1/4 de pizza):
- Calorías: 620 kcal
- Proteínas: 28 g
- Grasas: 32 g (de las cuales 14 g son saturadas)
- Carbohidratos: 55 g
- Fibra: 4 g
Además, las cebollas son una fuente excelente de antioxidantes y compuestos antiinflamatorios. El queso, por su parte, aporta una dosis significativa de calcio y proteínas de alta calidad, esenciales para la salud ósea y muscular.
Variaciones y Alternativas Saludables
La cocina es creatividad. Por lo tanto, aquí te dejo algunas adaptaciones para que todos puedan disfrutar de una increíble pizza fugazzeta.
- Versión Keto: Usa una base de coliflor o harina de almendras. Reemplaza el azúcar de las cebollas con una cocción muy lenta y amplía el uso de quesos con alto contenido grasa como el mascarpone para cremosidad.
- Versión Vegana: Utiliza una masa sin huevo (la receta básica ya lo es), queso vegano (a base de anacardos o soja) y una alternativa a la mozzarella que funda bien.
- Versión Sin Gluten: Simplemente sustituye la harina de fuerza por una mezcla de harinas sin gluten de buena calidad que contenga goma xantana para dar estructura.
- Versión Baja en Calorías: Opta por una masa integral para aumentar la fibra, reduce la cantidad de queso a la mitad y usa queso bajo en grasa. Aumenta la proporción de cebolla.
Sugerencias de Emplatado y Acompañamiento
Para una experiencia completa, sirve la pizza fugazzeta recién salida del horno, cortada en porciones triangulares. No necesita más, pero si quieres hacerla más completa:
- Acompañamiento: Una ensalada fresca y simple de hojas verdes, tomates cherry y una vinagreta ligera de limón y aceite de oliva balanceará la riqueza de la pizza.
- Para Beber: Un vaso de agua con gas y una rodaja de limón es la bebida tradicional y refrescante. Opcionalmente, un limonado natural frío o un té helado de jengibre.
Errores Comunes al Cocinar Pizza Fugazzeta
Incluso los mejores chefs pueden tener un mal día. Evita estos tres errores para garantizar el éxito.
- Error: La Masa Queda Cruda o Húmeda.
- Causa: La humedad de las cebollas ha penetrado en la base.
- Solución: Escurre muy bien las cebollas y, lo más importante, añade la primera capa de queso (provolone/mantecoso) como barrera. Pre-hornear la masa 5 minutos antes de añadeingredientes también ayuda.
- Error: Las Cebollas Saben a Ácido o Están Duras.
- Causa: No se cocinaron lo suficiente. La caramelización fue demasiado rápida.
- Solución: Cocina las cebollas a fuego bajo y lento. No intentes acelerar el proceso subiendo el fuego; esto solo las cocinará por fuera y las dejará crudas por dentro.
- Error: La Pizza se Quema por Encima y Está Cruda Abajo.
- Causa: El horno no está bien distribuido en calor o la temperatura es demasiado alta sin la preconducción adecuada.
- Solución: Precalienta siempre el horno con la piedra o bandeja dentro. Usa la posición media o media-baja del horno para que el calor cocine la base sin achicharrar el queso.
Almacenamiento y Conservación
Si te sobró (milagro), aquí te digo cómo guardarla para mantener su sabor.
- Refrigeración: Guarda las porciones en un recipiente hermético en el refrigerador por un máximo de 2 días.
- Congelación: Es mejor congelarla antes de hornear. Ensambla la pizza fugazzeta cruda, envuélvela muy bien en film plástico y luego en papel de aluminio. Puede durar hasta 1 mes. Para hornear, no es necesario descongelarla; solo añade unos 5-10 minutos extra al tiempo de cocción.
- Recalentado: Para recuperar la textura crujiente, recalienta en un horno caliente a 180°C durante 5-8 minutos. Evita el microondas a toda costa, ya que pondrá la masa gomosa.
Conclusión
Esta pizza fugazzeta es más que una receta; es un viaje directo al corazón de Argentina. Fácil, rápida y explosivamente sabrosa, merece un lugar en tu repertorio culinario.
¡Ahora te toca a ti! Prueba esta receta y déjame un comentario contándome qué tal te quedó. ¿Tienes alguna variación secreta? ¡Compártela con la comunidad!
Preguntas Frecuentes sobre Pizza Fugazzeta
1. ¿Qué diferencia hay entre la Fugazzeta y la Fugazza?
La diferencia principal es el queso. La fugazza es la versión “pobre” o original, que se hace únicamente con masa, cebollas y orégano. La pizza fugazzeta, en cambio, incorpora queso (generalmente mozzarella) entre la masa y las cebollas, y a menudo otra capa por encima, haciéndola más cremosa y rica.
2. ¿Puedo usar otro tipo de queso además de mozzarella?
¡Por supuesto! Aunque la mozzarella es clásica por su cremosidad, puedes mezclarla con provolone para un sabor más ahumado, con fontina para un toque más nuezado, o con queso cremoso (Philadelphia) para una textura aún más fundente.
3. ¿Es estrictamente necesario usar un molde para la masa?
No es estrictamente necesario, pero sí muy recomendado para lograr la forma y altura tradicionales. Un molde redondo de metal o vidrio retiene bien el calor y ayuda a que los bordes se cuezan de manera uniforme, manteniendo el centro tierno y húmedo.
4. ¿Qué tipo de cebolla funciona mejor para esta receta?
La cebolla blanca o amarilla es la elección tradicional por su sabor equilibrado y su alta capacidad para caramelizarse y volverse dulce. La cebolla morada también funciona y aporta un color vibrante y un sabor ligeramente más intenso. Evita la cebolla dulce tipo мая, ya que puede aportar demasiada agua.