Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos
El aroma que detuvo mi mundo (y cómo recuperarlo en tu cocina)
Recuerdo la primera vez que probé una pizza así. No fue en un restaurante con manteles de lino, sino en una pequeña cocina donde el vapor empañaba las ventanas y una radio sintonizaba viejas melodías italianas. Era una mezcla que no entendía del todo: la humedad herbácea del pesto golpeando primero, un ataque fresco y vibrante, seguido inmediatamente por la explosión de dulzura concentrada de los tomates secos hidratados. Y luego, el pollo. Un pollo tan jugoso que parecía mentira que hubiera sobrevivido al calor del horno. En ese instante, supe que había descubierto una de esas combinaciones que no son solo comida, son un estado de ánimo. Es la comida que grita “¡celebremos algo!”, aunque sea solo el hecho de que hoy es miércoles.
Esta no es una pizza de anaqueles congelados. Es una declaración de intenciones. Es la prueba de que lo gourmet y lo rápido pueden, y deben, coexistir. Si estás cansado de la monotonía de la salsa de tomate tradicional, prepárate para una fiesta en tu paladar. Estás a punto de descubrir cómo hacer Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos de una forma que te hará parecer un genio culinario, incluso si tu nivel de habilidad actual es “quemar tostadas”. Bienvenido a la mejor decisión que tomarás en tu cocina esta semana.

Por qué esta pizza es tu nueva obsesión culinaria
Vamos a ser sinceros. La mayoría de las pizzas de pollo son… tristes. Pollo seco, desmenuzado y sin alma sobre una capa de salsa de tomate demasiado agresiva. Pero esta, querido lector, es la antítesis de la tristeza. La clave está en el equilibrio de poderes. No hay una sola nota dominante; hay un tira y afloja de sabores que mantiene a tu cerebro adivinando en cada bocado.
El pesto no es solo una salsa; es el alma de la pizza. Aporta esa grasa aromática y la dulzura de las nueces que envuelve todo. Luego tienes los tomates secos, que son pequeñas bombas de intensidad. Al hidratarlos, recuperan esa textura carnosa y un sabor umami profundo que la salsa de tomate fresca jamás logrará. Y el pollo, bien sazonado y cocinado justo, actúa como el anfitrión perfecto, permitiendo que los otros ingredientes brillen sin quedarse en el anonimato. Es una Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos fácil que parece sacada de un menú de restaurante de alta gama. Además, es increíblemente versátil: perfecta para una cena romántica, para impresionar a tus suegros o para consolarte después de un día largo. Si buscas inspiración visual o variaciones salvajes, echa un vistazo a lo que la gente está creando en Pinterest. Es un festín de ideas.
El secreto del pesto: ciencia líquida y aromática
¿Alguna vez te has preguntado por qué el pesto de frasco sabe a “sopa de hierba”? Porque ha sido pasteurizado, privado de su alma. El secreto de un pesto explosivo está en la temperatura y la agresión. Cuando pisas las hojas de albahaca, estás rompiendo células liberando enzimas que crean ese aroma complejo. Si usas una licuadora potente, el calor por fricción cocina las hojas, volviéndolas oscuras y amargas. ¡Aquí está el truco de la Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos!
La técnica del frío
Usa un procesador de alimentos, no una licuadora. Y la clave: enfriar el recipiente antes de empezar. Sí, mételo en el congelador 10 minutos. Luego, pica la albahaca con el aceite ya en el vaso, a pulso, no continuo. Así controlas el calor. El resultado es un verde vibrante y un sabor fresco que no se cocinará demasiado en el horno. El almidón del tofu o las nueces (dependiendo de tu base) ayuda a emulsionar y dar cuerpo. Es química gourmet, y la dominarás.
Manos a la obra: La magia paso a paso
Aquí es donde dejamos de hablar y empezamos a crear. No te preocupes, no necesitas un título de chef. Solo hambre y ganas de impresionarte a ti mismo.
- Prepara el escenario (la base): Precalienta tu horno al máximo (250°C o lo que aguante). Si usas masa comprada, dale un ligero toque de aceite de oliva y un poco de sal antes de hornearla “en blanco” (solo la masa) durante unos 5 minutos. Esto evita que se empape con los jugos después.
- El pollo estrella: Corta el pollo en tiras o cubos pequeños. Sazónalo con sal, pimienta, ajo en polvo y un poco de orégano. Saltéalo a fuego alto hasta que esté dorado por fuera pero jugoso por dentro. No lo cocines del todo, terminará en el horno.
- El alma verde: Sigue mi consejo de la ciencia del frío y prepara un pesto vibrante. Bástale con albahaca fresca, ajo, nueces o pepitas de calabaza, aceite de oliva virgen extra y un toque de queso rallado.
- La armadura: Saca tu base pre-horneada. Unta una capa generosa de pesto. No seas tímido; es la base de todo.
- La construcción: Esparce el pollo saltéado por encima. Luego, añade los tomates secos hidratados (si están en aceite, escúrrelos un poco). Si te gusta el queso, añade ahora mozzarella o tu queso favorito que se derrita.
- El gran final: Hornea hasta que los bordes estén dorados y el queso (si lo usaste) burbujee. Saca, deja reposar 2 minutos y ¡disfruta!
Cómo no arruinar tu pizza (Errores comunes que evitar)
Incluso los mejores tienen malos días. Aquí te dejo los pecados capitales de esta receta para que los evites como la peste.
El exceso de humedad
Si usas tomates secos que no estaban bien escurridos o mojas la masa demasiado, terminarás con una pizza “sopa”. El secreto es secar bien los tomates y no sobrecargar la salsa. La Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos debe tener textura, no nadar en aceite.
Cocinar el pollo hasta la muerte
Recuerda, el pollo se cocina dos veces. Una rápida en la sartén y otra en el horno. Si lo cocinas del todo en la sartén, será duro como una suela de zapato en la pizza final. Busca ese dorado mágico y retíralo.
Usar pesto de bote
Lo sé, es tentador. Pero, por favor, por el amor a la gastronomía, haz el tuyo o compra uno fresco de nevera. El de bote sabe a tristeza y a hierba vieja. No arruines tu obra maestra por pereza.
El ambiente perfecto para tu creación
La comida no es solo sabor, es experiencia. Preparar una Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos merece una atmósfera. ¿Es un día lluvioso y gris? Perfecto. Es comida de consuelo. Pon esa vieja playlist de jazz italiano o algo de Einaudi. El aroma del pesto fresco y el ajo asándose mezclado con la lluvia en la ventana es un cuadro digno de museo.
¿Vas a tener una fiesta o una reunión de amigos? Esta pizza es la reina de las fiestas caseras. Es sofisticada pero accesible. Sirve cervezas artesanales o refrescos con rodajas de limón. Pon algo de música funky o indie italiano. La gente se peleará por el último trozo. Prepárate para que te pidan la receta. Y si quieres guardar una imagen para recordarla o inspirar a otros, este es tu pin ideal para Pinterest.

El Rincón de las Preguntas Incómodas (FAQ)
Aquí respondemos a las dudas que ronda la mente de los valientes cocineros.
¿Cómo congelar Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos?
¡Gran pregunta! La mejor manera es congelar las porciones ya horneadas. Deja que la pizza se enfríe completamente, envuélvela bien en film transparente y luego en papel de aluminio. Aguantará hasta 3 meses. Para descongelar, el horno es tu mejor amigo (180°C hasta que esté caliente y crujiente), evita el microondas a menos que te guste la masa gomosa.
¿Cuántas calorías tiene esta pizza?
Depende de la base y la cantidad de queso, claro. Pero al ser una base de pesto y no una salsa de tomate cargada de azúcar, y usar pollo magro, suele ser más ligera que una pizza de carne procesada. Una porción estándar ronda las 400-500 calorías. ¡No está mal para tanta felicidad!
¿Puedo usar otra carne en lugar de pollo?
Claro que sí. Pechuga de pavo o incluso filetes de ternera muy finos funcionan genial. El sabor del pesto es versátil. Pero si buscas la combinación clásica, el pollo es el rey indiscutible de esta Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos.
¿Qué tipo de tomates secos son los mejores?
Busca los que vienen en aceite de oliva, son más fáciles de trabajar y tienen más sabor. Si los compras deshidratados (secos al aire), tendrás que remojarlos más tiempo. Los de aceite aportan esa grasa extra que hace brillar el pesto.
¿Es difícil hacer la masa casera?
No para nada, pero si quieres una Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos fácil, usa una base de buena calidad comprada. No hay vergüenza en eso. La magia está en los toppings, no en sufrir amasando si no tienes tiempo. Si quieres probar la masa casera, mi blog tiene una receta infalible en este enlace: https://indixer.com/recetas/pizza-de-pollo-con-pesto-y-tomates-secos/.
Ahora, ve, conquista tu cocina. Tu futura versión feliz y llena de pesto te lo agradecerá. ¡Buen provecho

Pizza de Pollo con Pesto y Tomates Secos
Ingredients
Ingredientes
- 1 unidad masa de pizza puede ser casera o comprada
- 2 cucharadas pesto casero o de buena calidad
- 200 gramos pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 100 gramos tomates secos en aceite, escurridos
- 150 gramos mozzarella rallada fresca
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 diente ajo picado fino
- 1 puñado albahaca fresca para decorar
- 1/2 cucharadita orégano seco
- 1/4 taza parmesano rallado