Hummus de Remolacha Asada con Tahini
Recuerdo la primera vez que el hummus de remolacha asada me hipnotizó. No fue en un restaurante de lujo, sino en un puesto de un mercado local, donde un cocinero con las manos manchadas de rosa me ofreció una tostada con una crema que parecía pintada con acuarela. Un sabor terroso, dulce y ahumado, con la inconfundible textura sedosa del mejor hummus. Me prometí a mí misma dominar esa receta, la que hoy es mi carta secreta para impresionar a cualquiera. Es un plato que no solo se come con la boca, sino con los ojos primero.
Este no es solo un hummus. Es una declaración. Un vibrante centro de mesa que convierte una simple merienda en una experiencia. Olvídate del clásico beige: aquí el rosa vibrante de la remolacha toma el mando, y es tan simple de hacer que te sorprenderá. Es la magia de convertir unos cuantos ingredientes simples en un festón de sabores terrosos, cremosos y ligeramente ahumados. Perfecto para el que quiere lucirse sin esfuerzo.

Por Qué Esta Crema Rosa Te Va a Encandilar
No es solo un hummus de color bonito. Es un golpe de efecto sensorial. El sabor dulce y terroso de la remolacha asada, realzado por el ajo y el tahini, crea un baile de sabores que es a la vez familiar y totalmente nuevo. Además, es un aliado para la salud. La remolacha está llena de vitaminas y minerales, y combinada con la proteína del garbanzo y el sésamo del tahini, se convierte en un bocado lleno de energía. Es la respuesta elegante y saludable para picar sin remordimientos, y una forma infalible de que hasta los más pequeños coman verdura sin rechistar.
Pero el verdadero hechizo de esta receta está en su doble vida. Un día es una inmersión (dip) irresistible, al otro puede ser una salsa vibrante para pasta, y al siguiente, la estrella de una ensalada. Es el comodín que todos necesitamos en nuestro recetario.
La Magia Oculta en la Raíz Roja
La remolacha no es sólo color. Es dulzura natural y textura aterciopelada en potencia. Pero la magia no sucede por arte de magia. El tostado es el secreto. Envolver la remolacha en papel de aluminio y pasarla por el horno no solo la ablanda, sino que intensifica su azúcar natural y su sabor, concentrando un sabor intenso que, en crudo, jamás lograría.
Es este proceso lo que transforma una humilde raíz en la base de un dip celestial. No cocines la remolacha de otra forma si quieres ese sabor profundo que te hará adicto. La ciencia del sabor tiene un nombre: caramelización y concentración. El azúcar de la remolacha se realza, creando una profundidad que una cocción rápida jamás logrará. Al mezclarla con garbanzos, el contraste entre la dulzura de la remolacha y el sabor de los garbanzos es un tándem perfecto.
Lo Que Necesitas Saquear de la Despensa
Los personajes principales de esta obra maestra rosa:
- La Estrella: 2 remolachas medianas, frescas y brillantes, como puños cerrados.
- La Base Clásica: 1 lata (400g) de garbanzos cocidos y muy bien escurridos. Guarda el aquafaba (líquido de la lata).
- La Crema Dorada: ¼ de taza de tahini de buena calidad, la cremosidad esencial.
- El Toque Ácido: El jugo de un limón grande, recién exprimido.
- Aromas y Toque Picante: 1 diente de ajo grande, opcional para los valientes.
- El toque final: Comino molido, pimentón dulce, sal marina y pimienta negra recién molida. Un buen aceite de oliva virgen extra para rematar.
La Transformación Paso a Paso
La Apertura: El Asado
Enciende el horno a 200°C. Envuelve las remolachas en papel de aluminio (como un tesoro a descubrir) con un chorro de aceite y sal. Ásalas por 50-60 minutos hasta que al pincharlas, se sientan tiernas. Déjalas sudar en su paquete unos minutos. Al destaparlas, la piel se sale como un calcetín. Córtalas en trozos grandes.
El Ritual de la Crema
¡Es hora de la magia de la licuadora! Mete todos los ingredientes dentro: la remolacha asada, los garbanzos, el tahini, el zumo de limón y el ajo. Procesa hasta que quede una crema suave, un minuto entero. Si ves que está muy espesa, no entres en pánico. Añade una cucharada del aquafaba o agua, hasta que la textura sea la de tu sueño rosa.
Errores Comunes y Como Evitar el Desastre
Un hummus rosa y perfecto puede arruinarse en un instante. El error número uno: no asar bien la remolacha. Si no está tierna, tu hummus tendrá grumos. Otro error es ahorrar en el tahini, porque no es lo mismo tahini que aceite de sésamo. El tahini es una pasta espesa que aporta ese sabor a sésamo tostado y la textura sedosa clave. Y cuidado con el ajo: crudo es una bomba. Si no te gusta tan potente, ásalo junto con la remolacha.
La Ciencia del Tahini Perfecto
El tahini, como el buen vino, tiene su jerarquía. Un tahini fresco y bien mezclado (sin separación de aceite) es la diferencia entre un hummus genérico y uno que te hace cerrar los ojos al probarlo. Remuévelo bien antes de medir. Y no escatimes: un buen tahini de calidad, tostado pero no amargo, es la diferencia entre un dip y una experiencia.
¿La Hora y el Lugar Perfecto?
Este es el comodín perfecto. Esa cena improvisada que se vuelve gourmet con un buen aperitivo. Sirve este hummus de remolacha en una bandeja rodeado de crudités de colores (apio, zanahoria, pimiento), con pan de pita recién salido del tostador, y unas aceitunas negras. Se convierte en un centro de conversación, ideal para compartir en una terraza al atardecer. La música de fondo debería ser una mezcla de bossa nova y bossa nova, alegre pero relajante. Piensa en una tarde de domingo largo, sin prisas.
Preguntas Que Todos Hacen
¿Se puede congelar el hummus de remolacha?
Sí, perfectamente. Guárdalo en un recipiente hermético, dejando algo de espacio. Se conserva hasta 2 meses. Al descongelar, revuelve bien. La textura será un poco más densa, pero igual de deliciosa.
¿Se puede hacer sin tahini?
El tahini aporta ese sabor a sésamo cremoso, pero si no tienes, usa una cucharada de aceite de sésamo tostado (no aceite de sésamo normal) y un puñado de semillas de sésamo tostadas molidas. No será lo mismo, pero será una alternativa respetable.
¿Cuántas calorías tiene?
Es una opción muy nutritiva. Una ración (unos 50g) puede tener unas 120-150 kcal, dependiendo del tahini y el aceite que uses. Es mucho más que calorías: es fibra, vitaminas y energía saludable.

Y para Terminar…
La próxima vez que una remolacha te mire desde el mostrador del mercado, no la pases de largo. Llévala a casa, ásala y conviértela en este hechizo rosa. No es solo una receta, es un atajo para ser la estrella de cualquier reunión, el truco secreto para conquistar paladares y un recordatorio de que la cocina vibrante, como esta receta de hummus de remolacha, está a una hornada y una batidora de distancia.

Hummus de Remolacha Asada con Tahini
Ingredients
Ingredientes
- 2 unidades medianas (unos 300g) remolacha peladas y cortadas en cubos de 2 cm
- 1.5 taza (360 ml) garbanzos cocidos escurridos y enjuagados si son de bote, o unos 250g cocidos
- 2 cucharadas soperas tahini pasta de sésamo
- 2 dientes ajo pelados
- 3 cucharadas soperas zumo de limón fresco, al gusto
- 2 cucharadas soperas aceite de oliva virgen extra más un poco para rociar la remolacha
- 0.5 cucharadita comino molido o al gusto
- 0.25 cucharadita pimienta negra recién molida al gusto
- 0.5 cucharadita sal o al gusto, empieza con la mitad y rectifica al final
- 2 cucharadas agua muy fría o el agua de cocción de los garbanzos (agua de garbanzo) para ajustar textura, opcional