Espaguetis con Pesto de Espinacas y Piñones
Hay un momento mágico, justo después de que el tenedor gira y recoge esos espaguetis bañados en un manto verde brillante. Lo llevas a tu boca y ocurre: el primer impacto es el aroma herbáceo y fresco, luego el sabor intenso y terroso de la espinaca y la albahaca, y de repente… ¡crunch! Un piñón tostado se revela, ofreciendo esa nota de lujo, aceitosa y tostada que eleva todo el bocado a otro nivel. Este no es solo un plato de pasta. Es una experiencia sensorial en un tazón, y estás a punto de dominarlo.
Olvida los tarros comprados en la tienda. Hoy, vamos a crear un pesto vibrante y lleno de vida que se aferrará a cada hebra de pasta como si fuera su destino. Es rápido, es saludable, y tiene ese factor “wow” que hará que todos en la mesa piensen que pasaste horas en la cocina. Spoiler: no será así.

El Encanto Verde: Por Qué Esta Pasta Te Atrapa
¿Alguna vez has notado cómo el color de la comida afecta tu estado de ánimo? Este plato es un festín de felicidad visual. El verde intenso del pesto grita frescura, vitalidad y naturaleza. Pero su magia va más allá de la estética. La combinación de espinacas y albahaca crea un sabor más complejo y menos agresivo que un pesto solo de albahaca, haciéndolo accesible incluso para paladares más tímidos. Los piñones, esos pequeños diamantes de la cocina, aportan una riqueza que no necesita explicación. Es la elegancia de lo sencillo, convertida en cena.
Y lo mejor de todo: es tu salvavidas en esas noches donde el tiempo vuela más rápido que el agua hirviendo. En el tiempo que tarda la pasta en cocinarse, tú habrás creado una salsa que transformará tu semana. Es el tipo de receta que, una vez la pruebes, se convertirá en un ritual de autocuidado comestible. Para más inspiración sobre presentaciones de pasta, puedes explorar ideas en Pinterest.
Los Creadores de Sabor: Lo Que Necesitas Saquear de la Despensa
La belleza de esta receta reside en la simplicidad de sus ingredientes. No necesitas una expedición al supermercado, solo un buen ojo para la calidad. Aquí está tu lista de aliados:
- Espaguetis (400g): El clásico. La superficie rugosa es perfecta para atrapar cada gota de pesto.
- Espinacas frescas baby (150g): Dulces, tiernas y sin tallos amargos. Son la base verde y nutritiva.
- Albahaca fresca (un buen puñado, unas 30g): El alma del pesto. Busca hojas vibrantes y aroma intenso.
- Piñones (60g): Los reyes del crujido. Los tostaremos para liberar sus aceites.
- Queso Parmesano rallado (70g): Salinidad y umami en cada bocado. Rállalo fresco si puedes.
- Ajo (1-2 dientes): El toque picante y aromático. Ajusta a tu valentía.
- Aceite de oliva virgen extra (120 ml): El conductor de sabores. Usa uno bueno, hará la diferencia.
- Sal y pimienta negra recién molida: Los ajustadores finales de la sinfonía.
El Secreto en la Hoja: La Ciencia de un Pesto que No se Oxida
¿Alguna vez hiciste un pesto brillante que, en minutos, se volvió marrón y triste? La culpa es de la oxidación. Las hojas de albahaca, al ser cortadas y expuestas al aire, se oscurecen. Aquí es donde nuestra amiga la espinaca entra como heroína. Tiene un pH ligeramente diferente y es menos susceptible a ese cambio de color.
El truco infalible: mezcla las espinacas y la albahaca con el aceite y el ajo EN FRÍO. No uses un procesador de alimentos que se sobrecaliente por la fricción. Si puedes, usa un mortero (es terapéutico) o un procesador de vaso alto, haciendo pausas. Y un consejo de oro: guarda un poco del agua de cocción de la pasta. Su almidón no solo ayuda a emulsionar la salsa, sino que su temperatura caliente, al mezclarse al final, “cocina” ligeramente el pesto justo lo suficiente para fijar ese verde espectacular sin que pierda frescura.
Manos a la Obra: La Magia Paso a Paso
Ponte el delantal y activa el modo chef. Esto es más fácil de lo que piensas.
Fase 1: El Ritual de los Piñones
En una sartén pequeña y a fuego medio-bajo, tuesta los piñones. Sin aceite. Solo ellos y el calor. Revuélvelos constantemente hasta que estén doraditos y desprendan un aroma a nuez tostada que invadirá tu cocina. ¡Cuidado! Pasan de perfectos a quemados en un parpadeo. Sácalos de la sartén y resérvalos. Este paso es no negociable.
Fase 2: El Baño Caliente de la Pasta
Haz hervir una olla grande con agua abundante y sal generosa (como el mar). Introduce los espaguetis y cocínalos según las instrucciones del paquete, pero para un minuto menos. Queremos que estén al dente, con un corazón firme. Antes de colar, ¡recuerda guardar una taza de ese agua mágica y llena de almidón!
Fase 3: El Corazón Verde (Hacer el Pesto)
En un procesador de alimentos o una licuadora potente, combina las espinacas, la albahaca, el ajo y la mitad de los piñones tostados. Procesa pulsando hasta que todo esté finamente picado. Con el motor en marcha, vierte lentamente el aceite de oliva en un hilo fino hasta que se emulsione. Transfiere a un tazón y mezcla con la mayor parte del queso Parmesano rallado. Sazona con sal y pimienta. ¡Huele eso! Es pura felicidad.
Fase 4: El Gran Encuentro
En la misma olla donde cocinaste la pasta (apagada pero aún caliente), vuelve a poner los espaguetis escurridos. Añade el pesto verde y un par de cucharones del agua de cocción reservada. Remueve con energía. Verás cómo el pesto se vuelve sedoso y cubre cada espagueti gloriosamente. Si parece muy espeso, añade más agua poco a poco hasta lograr la textura perfecta.
Los Pecados Capitales de la Pasta al Pesto (Cómo NO Arruinarlo)
Incluso los dioses de la cocina tropiezan. Aquí te salvo de los errores más comunes:
- El Pecado del Procesador Furioso: No pulses como si estuvieras moliendo rocas. Pulsos cortos. Queremos textura, no un puré verde y aceitoso.
- El Pecado del Agua Olvidada: Esa agua de la pasta no es para regar las plantas. Es oro líquido. Sin ella, el pesto se pegará a la pasta en grumos, en lugar de fundirse en una salsa cremosa.
- El Pecado del Piñón Pálido: Piñones crudos son tristes y sin personalidad. El tostado activa sus aceites y multiplica su sabor por diez. No lo saltes.
- El Pecado del Queso Antes de Tiempo: Nunca añadas el queso Parmesano al procesador con las hojas. El calor de la cuchilla puede hacer que se apelmace. Mézclalo a mano después.
Ambiente Total: La Escenografía Para tu Festín Italiano
Esta comida merece su propio soundtrack y atmósfera. Es un plato para un atardecer de primavera o verano, cuando la luz es dorada y el día se despira perezosamente. Sirve los espaguetis en boles anchos, para poder revolver y oler el vapor que sube.
¿La banda sonora ideal? Algo de música italiana clásica de los 60s o un playlist de folk acústico alegre. La clave es la frescura. Acompaña con una ensalada simple de tomate y rúcula, y bebe agua con gas y limón. Imagina que estás en una trattoria en la costa de Liguria, sin haber salido de tu cocina. Para más detalles sobre esta y otras recetas, visita nuestro archivo de recetas de pasta.
¿Sobras? Aquí Está el Plan
El pesto fresco es mejor consumido al momento, pero si te sobra, guárdalo en un tarro de vidrio bien tapado. Cubre la superficie con una fina capa de aceite de oliva para sellarlo del aire y guárdalo en la nevera hasta 3 días. Los espaguetis ya mezclados se pueden guardar en un recipiente hermético en la nevera 1-2 días. Para recalentar, añade un chorrito de agua o caldo de verduras en una sartén y calienta a fuego bajo, removiendo suavemente. No uses el microondas a máxima potencia o la pasta se pondrá gomosa.
Preguntas Frecuentes (Rescatando Tus Dudas)
¿Puedo congelar los Espaguetis con Pesto de Espinacas y Piñones?
Sí, pero con astucia. Lo mejor es congelar solo el pesto (sin la pasta). Ponlo en cubiteras o en una bolsa hermética, eliminando todo el aire. Durará hasta 3 meses. Descongela en la nevera y mezcla con pasta recién hecha.
¿Cuántas calorías tienen los Espaguetis con Pesto de Espinacas y Piñones?
Es un plato nutritivo pero con grasas saludables del aceite de oliva y los piñones. Una porción generosa ronda aproximadamente las 500-600 kcal, dependiendo de la cantidad de aceite y queso usado. Es una comida completa y energética.
¿Puedo sustituir los piñones?
¡Claro! Las nueces, las almendras o incluso las semillas de girasol tostadas son buenas alternativas. Cambiarán ligeramente el perfil de sabor, pero seguirá siendo delicioso.
Mi pesto quedó muy espeso, ¿qué hago?
¡El agua de la pasta es tu varita mágica! Añádela de a cucharadas, removiendo, hasta que logres la untuosidad perfecta. Si no tienes, un chorrito de caldo de verduras también funciona.
¿Se puede hacer sin queso?
Para una versión vegana, omite el Parmesano. Puedes añadir un par de cucharadas de levadura nutricional para dar ese toque umami y salado.

El Último Bocado (Y el Primero de Muchos)
Así que ahí lo tienes. No es solo una receta, es un atajo hacia una cena impresionante, llena de sabor y salud. Es la prueba de que con unos pocos ingredientes brillantes y 20 minutos, puedes crear algo que alimenta el cuerpo y el alma. Ahora ve, haz girar esos espaguetis, escucha el crujido de los piñones y prepárate para recibir cumplidos. La cocina es tu lienzo, y este pesto verde es tu pintura más vibrante. ¡A comer!

Espaguetis con Pesto de Espinacas y Piñones
Ingredients
Ingredientes
- 400 g espaguetis
- 150 g espinacas frescas lavadas y secas
- 50 g piñones más un poco extra para decorar
- 2 dientes ajo pelados
- 60 ml aceite de oliva virgen extra
- 50 g queso parmesano rallado
- 1 cucharadita sal o al gusto
- 0.5 cucharadita pimienta negra molida o al gusto