Albóndigas Mixtas de Res y Cordero - Carne de Res y Cordero - Indixer

Albóndigas Mixtas de Res y Cordero

El inconfundible aroma que inunda la cocina

Hay un momento mágico, cuando el aroma a ajo, cebolla y tomate tostado llena cada rincón de la casa, que solo anuncia una cosa: albóndigas. Pero no unas cualquiera. Hablamos de una conspiración de sabores donde la ternura de la res y el toque terroso y ligeramente salvaje del cordero se dan la mano. Hoy no hablamos de una receta, hablamos de una experiencia. De esas que hueles desde la puerta y sabes que la cena será un evento.

Albóndigas Mixtas de Res y Cordero plato terminado
Receta casera de Albóndigas Mixtas de Res y Cordero

El dúo dinámico: ¿Por qué esta mezcla es la ganadora?

No se trata de mezclar carne porque sí. La res, jugosa y familiar, aporta la base carnosa perfecta. El cordero, con sus notas terrosas y un toque más intenso, añade un perfil de sabor que te hará preguntarte por qué no lo probaste antes. Juntas, crean una simbiosis donde la grasa del cordero (un poco más generosa) abraza la carne de res, resultando en una albóndiga que es húmeda por dentro y dorada por fuera, sin necesidad de freír en exceso. El secreto, que te contaré más adelante, está en la mezcla y en esa salsa que la baña, pero eso, querido lector impaciente, es solo el principio.

La ciencia (sencilla) de la unión perfecta

No es magia, es pan mojado. Y paciencia. El error más común con las Albóndigas Mixtas de Res y Cordero es tratarlas como albóndigas normales. El secreto está en el amasado y la cocción lenta. La mezcla de carnes debe integrarse, no a muerte, sino con tacto. Sobreatrabajar la mezcla obtendrá una textura gomosa. El truco es usar pan de molde sin corteza, humedecido en un toque de leche y luego escurrido. Esa esponja húmeda y blanda será el pegamento que mantendrá tu albóndiga unida y jugosa por dentro.

La despensa de los sabores: tu arsenal de sabor

Los cimientos

500g de carne de ternera molida (no demasiado magra, un 15-20% de grasa es ideal) y 300g de carne de cordero molida. El equilibrio es la clave.

Los embajadores del sabor

Un huevo, un puñado de ajo y perejil picados finamente, miga de pan remojada en leche, sal, pimienta, y nuestro toque secreto: una pizca generosa de comino molido y pimentón ahumado.

El escenario de la salsa

Dos latas de tomate triturado de buena calidad, una cebolla, dos zanahorias y un trío de hierbas: orégano, tomillo y una hoja de laurel. No es una salsa cualquiera, es el baño caliente donde tus albóndigas se ablandarán y absorberán sabor por una hora mágica.

Manos a la obra: Forjando las esferas doradas

Primero, la mezcla. En un bol grande, combina las carnes, el huevo, el ajo, el perejil y las especias. Añade la miga de pan escurrida. Usa tus manos. Es primordial. Siente la textura. Necesita estar húmeda pero no pegajosa. Forma bolas del tamaño de una pelota de golf. No las aprietes, dales forma con cariño, con la ligera presión de las palmas.

En una cazuela amplia, dora las albóndigas a fuego medio-alto con un buen aceite. No buscas cocinarlas del todo, solo sellar la superficie y crear esa corteza dorada que atrapa los jugos. Sácalas y resérvalas.

En ese mismo fondo dorado, rehoga la cebolla y la zanahoria picada. Cuando estén tiernas, añade el tomate, las hierbas y caldo de carne o verduras hasta cubrir. Deja que hierva suavemente. Esta es la salsa que hace el milagro.

Regresa las albóndigas a la cazuela, sumérgelas en la salsa, tapa y deja cocinar a fuego muy bajo, una hora. La paciencia es la salsa secreta.

Los cuatro pecados capitales de las albóndigas (y cómo evitarlos)

1. La masa sobreamasada: Juegas a ser albañil. El exceso de masa y la falta de miga de pan humedecida generará una albóndiga de goma. Sé gentil y no aprietes con fuerza.
2. La sartén atestada: Al sellar, no apiñes. Si no hay espacio, las albóndigas se cuecen y se ablandan. Dales espacio para que se doren, no se hacinan.
3. El baño de salsa a todo gas: Una vez sumergidas, deben cocinarse a fuego lento, nunca hirviendo a borbotones. Cocinar a fuego lento es la clave para que la carne quede tierna.
4. La prisa: Las prisas son enemigas. Esa hora de cocción a fuego lento es el tiempo que necesita la salsa para espesar y las carnes para soltar su gelatina y fundirse con el tomate.

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Preguntas frecuentes (o cómo no volverte loco)

¿Se pueden congelar las Albóndigas Mixtas de Res y Cordero?

¡Por supuesto! Son candidatas ideales. Deja que se enfríen por completo, mételas con su salsa en un recipiente hermético y congela hasta 3 meses. La salsa actúa como un escudo anticongelante, manteniéndolas jugosas.

¿Se puede hacer más ligera esta receta?

Usa carne magra, pero añade un par de cucharadas de caldo a la mezcla para compensar. Y sí, hay mucha inspiración en línea para versiones ligeras, pero en esta, la grasa es parte del juego de sabores.

¿Con qué las sirvo?

Un lecho de puré de patata aterciopelado es un clásico atemporal. Otra opción: un arroz blanco esponjoso para atrapar cada gota de salsa.

¿Cuántas calorías tienen estas albóndigas?

Una albóndiga de tamaño medio (unos 40g una vez cocinada) ronda las 70-90 calorías, pero el alma no cuenta calorías. Todo depende del tamaño y los ingredientes exactos, pero es un plato nutritivo y rico en proteínas.

El toque final: ambiente y compañía

No se sirve este plato a la ligera. Pide un ambiente de sobremesa larga, charla pausada y, si me lo permites, una buena lista de música con toques de soul clásico o jazz suave de fondo. La salsa se disfruta con pan. Sí, el que sobró de mojar. Sirve las albóndigas en una fuente honda, bien bañadas en su salsa, con perejil fresco picado. Quizás, como sugiere la receta original, el secreto está en la mezcla y la paciencia.

Albóndigas Mixtas de Res y Cordero - Tarjeta de Receta

Albóndigas Mixtas de Res y Cordero

Alex Carter
Deliciosas albóndigas jugosas y aromáticas, que mezclan la rica terrosidad de la carne de cordero con el sabor profundo de la res, cocinadas en una salsa de tomate casera con hierbas.
Prep Time 25 minutes
Cook Time 35 minutes
Total Time 1 hour
Servings 4 porciones
Calories 420 kcal

Ingredients
  

Ingredientes

  • 400 gramos carne molida de res (preferiblemente con un 15% de grasa) Para mayor jugosidad.
  • 300 gramos carne molida de cordero Mezcla de paleta o pierna.
  • 1 unidad huevo grande Para unir la mezcla.
  • 2 dientes diente de ajo Pelados y picados finamente.
  • 1/2 taza pan de ayer (migajas) Remojar en 1/4 taza de leche durante 5 minutos y escurrir el exceso.
  • 1/4 taza perejil fresco picado Fino, sin tallos gruesos.
  • 1 cucharadita comino molido Recién molido potencia el sabor.
  • 1 cucharadita pimentón dulce (pimentón dulce) Para dar color y sutil dulzor.
  • al gusto pizca sal y pimienta negra recién molida Ajustar a gusto.
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra Para dorar las albóndigas.
  • 1 lata (400g) tomates triturados (pueden ser pelados en lata) O usar tomates frescos maduros, pelados y troceados.
  • 1 unidad cebolla mediana Picada finamente.
  • 1 cucharadita azúcar moreno Para contrarrestar la acidez del tomate.
  • 1 hoja hoja de laurel Para la salsa, retirar antes de servir.

Notes

Almacenamiento: Las albóndigas se conservan en el refrigerador, tapadas, por hasta 3 días. También se pueden congelar hasta por 1 mes. Para congelar, colocar las albóndigas cocidas y su salsa en un recipiente hermético. Para variar, se pueden añadir aceitunas picadas a la salsa o especias como comino o canela para un toque más especiado. Se recomienda usar un triturador manual de tomate para una salsa más fina si se desea textura más suave. Para una salsa más ligera, se puede usar un caldo de verduras en lugar de los tomates.
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