Hummus de Pimiento Rojo Asado - Aperitivos y Salsas - Indixer

Hummus de Pimiento Rojo Asado

Hay un olor que debería venderse en velas. No es a lavanda ni a brisa marina. Es el aroma profundo, dulzón y casi ahumado que emana del horno cuando los pimientos rojos se están asando. Es el sonido del chisporroteo de su piel al agrietarse, el espectáculo visual de su transformación de una piel tersa y brillante a una cáscara negra y burbujeante. Ese olor es el preludio de algo mágico: la base de un hummus que no es un simple dip, es una declaración de intenciones. Un hummus que lleva una chaqueta de cuero aunque vaya en un bol.

Hummus de Pimiento Rojo Asado plato terminado
Receta casera de Hummus de Pimiento Rojo Asado

El aroma que conquista la cocina

Olvida el hummus beige, el que parece una declaración de la renta. Este Hummus de Pimiento Rojo Asado es de un naranja cobrizo, vibrante, con motas oscuras de la piel chamuscada. Su sabor tiene capas: primero te golpea la cremosidad profunda de los garbanzos y el tahini, luego llega la dulzura caramelizada del pimiento, y al final, un susurro ahumado que se queda contigo. No es una salsa, es un personaje secundario que roba escena en cualquier comida.

¿Por qué molestarse en asar los pimientos en casa cuando puedes comprarlos en un bote? Por la misma razón por la que besas a alguien en lugar de enviarle un emoji. La intensidad, el carbón, el control del punto justo de caramelización. Los pimientos asados en casa tienen alma. Los del bote tienen… líquido de gobierno. La diferencia en el sabor final del hummus de pimiento rojo asado fácil es abismal.

La alquimia del pimiento en llamas

El truco, el gran secreto, no está en la licuadora. Está en el horno. Cuando el pimiento rojo se enfrenta al calor seco, ocurre una pequeña revolución química llamada reacción de Maillard (sí, la misma que dora un filete). Los azúcares naturales del pimiento se caramelizan, los aromas se intensifican y los sabores se multiplican exponencialmente.

La piel se ampolla y se quema a propósito. Esa capa negra no es un error, es un escudo que atrapa el vapor y cocina la carne del pimiento en su propio jugo, haciéndola increíblemente tierna y dulce. Al sellarlo en un bol después de asarlo, el vapor continúa su trabajo y hace que la piel se desprenda casi por arte de magia. Es un proceso hipnótico y gratificante. Es la ciencia detrás del cómo hacer hummus de pimiento rojo asado que sabe a profesional.

Lo que necesitas saquear de la despensa

La belleza de esta receta reside en su simplicidad gloriosa. No necesitas ingredientes raros, solo buenos productos y ganas de jugar con fuego (controlado).
Los protagonistas: 2 pimientos rojos grandes y carnosos. 1 lata de garbanzos cocidos (400g), escurridos y enjuagados. 3 cucharadas de tahini de buena calidad. El jugo de un limón entero y fresco. 1 diente de ajo (o dos si eres valiente). Comino molido, pimentón dulce, sal y pimienta.
El elixir dorado: Un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Este no es el momento de ser tímido.

Manos a la obra (y al horno)

Precalienta el horno a 220ºC (430ºF) con la función grill/parrilla. Corta los pimientos por la mitad, quítales las semillas y las membranas blancas. Colócalos con la piel hacia arriba en una bandeja con papel de hornear. No añadas aceite todavía. Queremos que la piel se seque y se queme, no que se fría.
Ásalos hasta que la piel esté negra y burbujeante. Esto puede tomar 20-25 minutos. No los vigiles como un halcón, déjalos hacer su magia.
Saca la bandeja y, con cuidado, mete los pimientos chamuscados en un bol. Tápalo inmediatamente con un plato o film transparente. La trampa de vapor es clave. Deja que suden durante 15-20 minutos. Después, la piel se despegará con sólo tirar suavemente.

Mientras los pimientos sudan de felicidad, prepara la base. En el vaso de una licuadora potente o un procesador de alimentos, echa los garbanzos escurridos, el tahini, el jugo de limón, el diente de ajo, una cucharadita de comino, media de pimentón dulce, sal y pimienta. Añade la carne de los pimientos asados (¡sin piel!). Reserva una tiritas para decorar.
Procesa. Primero se hará una pasta grumosa. Aquí es donde entra el alma. Con la máquina en marcha, ve añadiendo un hilo fino de aceite de oliva virgen extra por la abertura. Observa cómo la mezcla pasa de ser una pasta a una seda cremosa, brillante y voluptuosa. Procesa durante un buen minuto o dos. La paciencia aquí es recompensada con una textura de restaurante.

Los cinco pecados capitales del hummus (y cómo evitarlos)

1. El pecado de la prisa: No des tiempo a los pimientos a sudar en el bol tapado. Resultado: la piel no se despega bien, te dejas trozos amargos y arruinas la textura suave.
2. El pecado de la tacañería: Escatimar en el tahini o usar uno rancio. El tahini es la grasa que da cuerpo y profundidad. Si huele a crayones, tíralo.
3. El pecado del ajo crudo y fiero: Un diente de ajo grande y crudo puede dominar todo el sabor. Si tu ajo es muy potente, córtalo por la mitad y frótalo por el interior del bol de servir antes de tirarlo. Obtendrás un suave aroma sin la agresión.
4. El pecado de la licuadora perezosa: Parar de procesar en cuanto se integre. ¡Error! Procesa un mínimo de 1-2 minutos extra con el aceite. Es el secreto de la cremosidad aérea.
5. El pecado de servirlo frío: Este hummus de pimiento rojo asado brilla a temperatura ambiente. Sácalo de la nevera al menos 20 minutos antes de servir. Los sabores se abren como una flor.

El escenario perfecto para este protagonista

Este no es un hummus para comer a escondidas con una cuchara frente a la nevera (aunque no juzgo). Este es un hummus para compartir. Imagina una tarde de lluvia, un mantel de cuadros, una tabla de madera repleta de crudités crujientes (zanahoria, pepino, pimiento), crackers de semillas y pan pita caliente. La música podría ser algo de jazz suave o indie folk acústico. Es el rey indiscutible de una noche de picoteo con amigos, el mejor aliado para un almuerzo de wrap relleno de verduras, e incluso un untable glorioso para una tostada de aguacate. Crea una experiencia, no solo un plato.

Preguntas que seguro te estás haciendo

¿Puedo congelar este hummus de pimiento rojo asado?
¡Sí! Es uno de los hummus que mejor aguanta la congelación. Guárdalo en un recipiente hermético, dejando un poco de espacio para que se expanda. Dura hasta 3 meses. Para descongelar, pásalo a la nevera la noche anterior y remuévelo bien antes de servir. Puede soltar un poco de agua; una cucharadita de tahini extra al remover lo integrará.

¿Cuántas calorías tiene el hummus de pimiento rojo asado?
Como untable o dip, es una opción nutritiva. Una porción generosa (unos 50g) ronda las 120-150 calorías, provenientes principalmente de las grasas saludables del tahini y el aceite de oliva, y de la fibra y proteína de los garbanzos. Es energía de larga duración, no calorías vacías.

¿Puedo usar pimientos del bote?
Puedes, en una emergencia absoluta. Escúrrelos y sécalos muy bien con papel de cocina. Pero te lo advierto: el sabor nunca será igual de profundo y ahumado. Es la diferencia entre una foto y un cuadro pintado a mano.

¿Por qué mi hummus no está cremoso?
Dos razones principales: no procesaste el tiempo suficiente (¡paciencia!), o los garbanzos no estaban lo suficientemente blandos. Un truco infalible: si usas garbanzos cocidos de bote, cuécelos 10 minutos más en agua con una pizca de bicarbonato. Se desharán como mantequilla.

¿Qué más puedo hacer con los pimientos asados sobrantes?
¡El cielo es el límite! Échalos en ensaladas, sobre tostadas con queso de cabra, en sándwiches, o bátelos con un poco de aceite y vinagre para una salsa rápida. Son oro puro.

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¿Sobras? Aquí está el plan

Guárdalo en un recipiente hermético en la nevera. Con una fina capa de aceite de oliva por encima para sellarlo, aguantará fresco y delicioso hasta 4-5 días. Con el tiempo, los sabores se casarán aún más. Si se espesa, añade una cucharadita de agua o limón y remueve. No dejes que un hummus de pimiento rojo asado muera olvidado en el fondo de la nevera. Merece mejor final.

Así que ya sabes. Enciende el horno, desafía al hummus aburrido y prepárate para el elogio más común: “¿Esto es CASERO?”. La respuesta, con una sonrisa de satisfacción, será siempre “sí”. Para más inspiración visual que hará que se te haga la boca agua, no dejes de explorar ideas en Pinterest. Ahora, ve y crea algo delicioso.

Hummus de Pimiento Rojo Asado - Tarjeta de Receta

Hummus de Pimiento Rojo Asado

Alex Carter
Una versión vibrante y ahumada del clásico hummus, donde la dulzura caramelizada de los pimientos rojos asados se combina con la cremosidad de los garbanzos. Ideal como dip para compartir o untable para sandwiches y wraps.
Prep Time 15 minutes
Cook Time 30 minutes
Total Time 45 minutes
Servings 6 porciones
Calories 175 kcal

Ingredients
  

Ingredientes

  • 2 unidades pimientos rojos grandes lavados y secos
  • 400 g garbanzos cocidos escurridos y enjuagados
  • 3 cucharadas tahini pasta de sésamo
  • 2 cucharadas jugo de limón fresco aproximadamente de 1 limón
  • 1 diente ajo pelado
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra más extra para decorar
  • 0.5 cucharadita comino molido
  • 0.5 cucharadita sal marina ajustar al gusto
  • 2 cucharadas agua fría o más para ajustar textura
  • 0.25 cucharadita pimentón dulce opcional, para decorar
  • 1 cucharada perejil fresco picado opcional, para decorar

Notes

Almacenamiento: Conserva en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 5 días. Para congelar, colócalo en un recipiente apto hasta por 1 mes; descongela en el refrigerador y revuelve bien antes de usar. Truco: Si los pimientos liberan mucho líquido al asarse, escúrrelos ligeramente para que el hummus no quede aguado. Sustitución: Puedes usar 200g de pimientos rojos asados en tarro (bien escurridos) en lugar de asarlos tú mismo.
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