Una tarta de queso cremosa y fresca, sin necesidad de horno, ideal para días calurosos. El contraste dulce del relleno con la acidez de los frutos rojos la convierte en un postre irresistible.
Almacenamiento: Conserva la tarta en el frigorífico cubierta con film transparente hasta por 4 días. Congelación: Puede congelarse sin los frutos rojos hasta 1 mes, descongelar en frigorífico 4 horas antes. Sustituciones: Para versión vegana usa queso crema vegetal y nata de coco.