Un pollo jugoso y aromático, asado con limón fresco y un bouquet de hierbas que impregna cada bocado con un sabor mediterráneo. Perfecto para una comida familiar o una cena especial, con una piel dorada y crujiente.
Almacenamiento: Guardar las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Para recalentar, cubrir ligeramente con papel de aluminio y calentar en el horno a 180°C hasta que esté caliente. Truco: Para una piel aún más crujiente, dejar el pollo descubierto en el refrigerador por unas horas antes de cocinar para que se seque la piel. Sustituciones: Si no tienes hierbas frescas, usa hierbas secas (la mitad de la cantidad indicada para frescas). Acompañamiento ideal: papas asadas o arroz blanco.