Un clásico jugoso y aromático, perfecto para una cena familiar. El pollo se hornea hasta quedar dorado y tierno, impregnado con el fresco sabor del limón y un ramillete de hierbas mediterráneas.
Para almacenar: dejar enfriar completamente, desmenuzar o guardar en porciones y conservar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. También se puede congelar por hasta 2 meses. Consejo: Para una piel ultra crujiente, puedes secar el pollo sin tapar en el refrigerador la noche anterior. Variación: Puedes añadir patatas baby y cebolla roja en trozos a la bandeja durante los últimos 40 minutos de horneado para un plato completo.