Esta limonada casera combina la acidez vibrante del limón con el dulzor natural de las fresas y el toque fresco de la menta. Es la bebida perfecta, totalmente natural y sin alcohol, para hidratarse y refrescarse en cualquier momento del día.
Almacenamiento: La limonada sin hielo se puede guardar en la nevera en una jarra tapada hasta por 48 horas. Remueve bien antes de servir. Para un endulzante más natural, sustituye el azúcar blanca por miel o sirope de agave, disolviéndolo bien en el jugo de limón antes de mezclar. Para una versión con gas, sustituye la mitad del agua fría por agua con gas en el momento de servir.