Una bebida refrescante y vibrante que combina el dulzor natural de las fresas con el aroma fresco de la menta y el toque cítrico del limón. Perfecta para calmar la sed en días calurosos o para acompañar cualquier comida.
Almacenamiento: Guarda la limonada en la refrigeradora en una jarra hermética por hasta 3 días; agita antes de servir. Truco: Para una versión sin azúcar, usa 2 cucharadas de miel natural o edulcorante al gusto. Variación: Agrega 1/2 taza de jugo de arándanos para un color más profundo y sabor complejo. Consejo: Si las fresas no están muy dulces, deja reposar la mezcla con el azúcar 15 minutos antes de licuar para extraer más jugos.