Una bebida refrescante y vibrante que combina el clásico sabor cítrico de la limonada con el frescor aromático de la menta y el toque picante del jengibre. Perfecta para calmar la sed en días calurosos y como una alternativa saludable a las bebidas azucaradas.
Almacenamiento: Esta limonada se conserva en la nevera, en una jarra hermética, hasta por 3 días. El sabor puede volverse más intenso con el tiempo. Truco: Para una versión sin azúcar, sustituye el azúcar por 1/4 de taza de miel o sirope de agave, disuelto en agua caliente. Variación: Añade una rodaja de pepino en la jarra para un toque extra de frescor y textura.