Una bebida refrescante y vibrante que combina el dulzor natural de las fresas con el aroma cítrico de la limonada y toques frescos de albahaca. Perfecta para días calurosos, esta receta es fácil de preparar y deleita el paladar con una mezcla única de sabores.
Almacenamiento: Conserva la limonada en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días; agita antes de servir ya que los sedimentos pueden asentarse. Consejos: Para un toque más refrescante, congela fresas pequeñas y úsalas como cubitos de hielo. Variaciones: Puedes sustituir el azúcar por miel o jarabe de agave para una opción más natural; si no tienes albahaca fresca, usa menta como alternativa. Asegúrate de exprimir el limón fresco para maximizar el sabor y evitar sabores amargos.