Un guacamole vibrante y fresco que fusiona la cremosidad del aguacate con la dulzura tropical del mango y la piña. Es un dip perfecto para compartir, que combina sabores cremosos, dulces y ácidos con un toque picante.
Para un mejor sabor, deja reposar la mezcla tapada en el refrigerador durante 30 minutos antes de servir. Para almacenar, cubre con papel film directamente sobre la superficie del guacamole y refrigera hasta por 24 horas. Para variaciones, se puede agregar 1/4 de taza de maíz tostado o 2 cucharadas de ajo picado. Si no tienes mango, el durazno maduro es un sustituto excelente.