Un guiso reconfortante, lento y lleno de sabor, que combina la riqueza de la carne de res y la ternura del cordero con hortalizas de raíz, cocinado a fuego lento hasta que la carne se deshaga y los sabores se fusionen en una salsa espesa y reconfortante.
Almacenamiento: Una vez frío, guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 4 días. Se puede congelar por hasta 3 meses. Para espesar más la salsa, mezcla 1 cucharada de maicena con 2 cucharadas de agua fría e incorpora al estofado en el último hervor. Sirve sobre puré de papas, arroz blanco esponjoso o con un buen trozo de pan rústico para mojar en la salsa.