Un guiso reconfortante y lleno de sabor, donde la tierna carne de cordero se cocina lentamente con una mezcla de hortalizas de raíz y hierbas aromáticas hasta lograr una textura melosa y un caldo profundamente sabroso. Perfecto para una comida familiar o una ocasión especial.
Almacenamiento: Se conserva perfectamente en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Los sabores se intensifican al día siguiente. También se puede congelar por hasta 2 meses. Descongela en la nevera y recalienta a fuego lento en una cazuela. Trucos: Para un espesado natural del caldo, puedes triturar ligeramente unas pocas patatas y zanahorias contra la pared de la olla al final de la cocción. Sustituciones: Si no tienes caldo de verduras, puedes usar agua caliente, pero el sabor será menos profundo. Puedes añadir otras verduras como apio o nabos.