Estofado de Cordero con Patatas y Romero - Carne de Res y Cordero - Indixer

Estofado de Cordero con Patatas y Romero

Cuando el cielo se pone gris y tu estómago pide abrazos

Hay días que saben a lluvia antes de que la lluvia caiga. El aire huele a tierra mojada y a promesas de frío. En esos momentos, tu cuerpo no pide ensaladas vibrantes ni platos ligeros. Pide calor. Pide algo que se cocine lentamente mientras tú miras la ventana, con una manta y un libro. Pide un estofado.

Mi primer recuerdo con este estofado de cordero con patatas y romero no fue en una cocina sofisticada. Fue en la cocina de mi abuela, donde el olor a cordero dorado se mezclaba con el silbido de la cafetera. El sonido era un gorgoteo paciente, un ritmo lento que prometía que todo estaría bien. La carne se deshacía al tenedor, las patatas habían absorbido todo el jugo mágico, y el romero, ese pequeño bastardo aromático, había impregnado cada poro del plato. Era comida para el alma, y hoy la comparto contigo.

Estofado de Cordero con Patatas y Romero plato terminado
Receta casera de Estofado de Cordero con Patatas y Romero

La filosofía del estofado: paciencia que se saborea

Este no es un plato para personas con prisa. Es un plato para quienes entienden que lo bueno merece esperar. La magia no está en un truco complicado, sino en la alquimia del tiempo. El **Estofado de Cordero con Patatas y Romero** es la prueba viviente de que menos es más, siempre que el “menos” sea de alta calidad.

¿Por qué esta receta es especial? Porque se centra en la pureza de los sabores. No hay una lista interminable de especias que compiten entre sí. El cordero, la patata, el ajo, el tomate y el romero son los protagonistas indiscutibles. Cada uno aporta su nota, y juntos crean una sinfonía. El resultado es una carne que se deshace, unas patatas que han bebido el jugo de la carne y un aroma que, te lo advierto, hará que tus vecinos toquen a tu puerta preguntando “¿qué pasa ahí dentro?”.

El cordero: el rey de la fiesta y su secreto de ternura

Hablemos de la estrella. El cordero tiene una fama intimidante. Algunos lo evitan por su sabor intenso, pero aquí reside el secreto. El cordero, especialmente para estofar, tiene una grasa intramuscular (el famoso “marmoleo”) que se funde lentamente durante la cocción lenta. Es ese marmoleo lo que convierte una pieza firme en una explosión de jugosidad.

La ciencia es simple: a bajas temperaturas y durante mucho tiempo, las fibras de proteína del músculo se relajan. En lugar de tensarse y volverse correosas (como ocurre en una cocción rápida y a alta temperatura), se abren y retienen humedad. El colágeno de los tejidos conectivos se transforma en gelatina, esa sustancia que da cuerpo y una sensación sedosa en la boca. Por eso, cuando digo “cocción lenta”, no es una sugerencia poética. Es una instrucción química. El romero, con sus aceites esenciales, no solo perfuma; actúa como un aperitivo natural, limpiando el paladar de cada bocado antes de la siguiente delicia.

Manos a la obra: la danza de los ingredientes

Aquí no hay lugar para el caos. Es un ritual ordenado. Primero, el escenario: una olla de hierro fundido o una cacerola pesada. Un buen fondo de sabor es la clave.

**Lo que necesitas saquear de la despensa:**
* 1.5 kg de cordero para estofar (espalda, paletilla), cortado en trozos de 3-4 cm.
* 1 kg de patatas (patatas de estofar, como la Monalisa), peladas y en cuartos grandes.
* 2 cebollas grandes, picadas finamente.
* 4 dientes de ajo, laminados.
* 2 tomates maduros grandes, triturados o 4 cucharadas de tomate triturado en bote.
* Un buen ramito de romero fresco (y si sobra, no te preocupes, se seca y sirve para otras mil cosas).
* 2 hojas de laurel.
* Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra recién molida.
* Agua o caldo de carne (recuerda, el sustituto del vino en la receta tradicional).

**La magia paso a paso:**

1. **El sellado, el rito del sabor.** Sazona generosamente los trozos de cordero con sal y pimienta. Calienta un chorro generoso de aceite de oliva en la olla a fuego medio-alto. Sella el cordero por tandas. No lo amontones. Busca esa costra dorada y crujiente que sella los jugos. Retira la carne y resérvala. Esa capa caramelizada es oro líquido en la base de la olla.

2. **El sofrito, la base de todo.** En el mismo aceite, sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén transparentes y suaves. El ajo no debe dorarse. Agrega el tomate y cocina durante unos 5 minutos, removiendo, hasta que el aceite se separe ligeramente y el tomate pierda su acidez cruda. Este es el momento de añadir las hojas de laurel y el romero. El aroma que se libera es la señal de que estás en el camino correcto.

3. **La reunión.** Devuelve el cordero a la olla. Añade las patatas. Mezcla todo con cuidado para que se impregne del sofrito. Cubre con agua o caldo hasta que apenas cubra los ingredientes. La clave es no ahogarlos, sino bañarlos.

4. **La cocción lenta, el viaje al centro de la tierra.** Lleva a ebullición suave, luego reduce el fuego al mínimo. Tapa la olla. Ahora, puedes irte. Deja que el estofado haga su trabajo durante al menos 2.5 horas. No lo remuevas constantemente. Cada vez que levantas la tapa, el calor escapa. Confía en el proceso. El sonido será un suave y constante *gluglu*.

5. **El toque final.** Al final de la cocción, la carne será tierna como un abrazo y las patatas, cremosas. Prueba y ajusta de sal. Si el líquido está muy espeso, descorche la tapa los últimos 15 minutos para que reduzca. Si está muy líquido, cocina sin tapa un poco más. Retira las hojas de laurel y el ramito de romero.

Errores comunes: cómo NO arruinar la fiesta

Incluso los mejores chefs pueden cometer estos deslices. Te los advierto para que no sufras.

* **El pecado de la prisa.** Cocinar a fuego fuerte y rápido es la forma segura de obtener un cordero correoso que se resiste al tenedor. Este plato exige paciencia. Si no tienes 3 horas, no hagas estofado. Simple.
* **Desorejar la salsa.** El secreto de un buen estofado es el líquido que se concentra. No lo tires. Si ves que el fondo se seca demasiado pronto, añade un poco más de agua o caldo, pero siempre a temperatura ambiente para no romper el equilibrio térmico.
* **El abuso del romero.** El romero es potente. Una rama generosa es suficiente. Demasiado puede volverse amargo y dominante, como un invitado que canta todas las canciones en el karaoke.
* **Picar las patatas demasiado pequeñas.** Se deshacerán y convertirán tu estofado en una papilla. Necesitas trozos grandes que mantengan algo de estructura pero que se fundan en la boca.

El escenario perfecto para tu estofado

Este plato pide un ambiente. No es para un día de sol radiante. Es para cuando el mundo exterior parece en blanco y negro y tu cocina es un estudio de colores cálidos.

**La banda sonora:** Algo lento. Jazz de fondo, o quizás el sonido de la lluvia contra el cristal. Si prefieres música, un flamenco suave de guitarra (como el de Vicente Amigo) resuena con el alma de este plato.

**El acompañante:** El estofado es un mundo en sí mismo, pero se lleva de maravilla con una rebanada de pan de pueblo crujiente para remojar en el jugo. Una ensalada verde sencilla (con vinagre de Jerez) puede servir como contraste, pero no es indispensable.

**El público ideal:** La familia reunida, los amigos que se sientan en la barra de la cocina charlando, o simplemente tú, con un libro y una manta. Este plato cura la soledad y fortalece los lazos.

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FAQ: Lo que todos preguntan antes de atreverse

**1. ¿Cómo congelar Estofado de Cordero con Patatas y Romero?**
La mejor noticia es que este plato congela como un campeón. Una vez cocido, déjalo enfriar completamente. Transfiérelo a recipientes herméticos, asegurándote de dejar un espacio para la expansión. Congela porciones individuales para una comida rápida. Descongela en la nevera la noche antes y recaliéntalo suavemente a fuego bajo, añadiendo un chorrito de agua o caldo si está demasiado espeso.

**2. ¿Calorías en Estofado de Cordero con Patatas y Romero?**
Es una comida nutritiva y sustanciosa. Un plato generoso (unos 300-400g) puede rondar las 500-650 calorías, dependiendo de la cantidad de grasa del cordero y del aceite usado. Es una comida completa que te sacia, rica en proteínas y fibra de las patatas. No es una comida ligera, pero es una comida que vale cada caloría.

**3. ¿Puedo hacer la receta con cordero de año?**
Por supuesto. El cordero de año tiene un sabor más intenso y requiere aún más cocción lenta (hasta 4 horas). Los principiantes pueden empezar con cordero lechal, más tierno y con una cocción más rápida (2-2.5 horas). Ambos son deliciosos.

**4. ¿Qué hago si mi estofado queda con el líquido demasiado claro?**
El problema es probablemente la reducción. Destapa la olla y cocina a fuego lento sin tapa durante 20-30 minutos más. Si el sabor te parece débil, añade una pizca de sal y un toque de vinagre de Jerez o de manzana para darle un brillo ácido que resalte todos los sabores.

**5. ¿Puedo añadir otras verduras?**
Claro, pero con criterio. Zanahorias y guisantes son excelentes adiciones. Añade las zanahorias al mismo tiempo que las patatas. Los guisantes (frescos o congelados) mézclalos los últimos 10 minutos de cocción para que mantengan su color y textura. Evita verduras que se deshagan fácilmente, como el calabacín, a menos que quieras una textura diferente.

Un último pensamiento mientras remueves la olla

Cocinar un estofado es una de las formas más terapéuticas de pasar un día. Es un acto de resistencia contra la velocidad, un compromiso con el placer sencillo. Este **Estofado de Cordero con Patatas y Romero** no es solo una receta; es una herramienta para crear memoria, calor y bienestar.

Así que la próxima vez que el cielo se ponga gris, no pidas comida a domicilio. Saca la olla. Sella ese cordero. Siente cómo el aroma del romero llena tu casa. Y recuerda: el mejor ingrediente, siempre, es el tiempo.

¿Te animas? Cuéntame cómo te sale en los comentarios. Y si necesitas más inspiración para otros platos reconfortantes, echa un vistazo a esta colección de ideas en Pinterest. ¡Buen provecho

Estofado de Cordero con Patatas y Romero - Tarjeta de Receta

Estofado de Cordero con Patatas y Romero

Emma Lawson
Un estofado tradicional y reconfortante de cordero, con patatas tiernas y el aroma distintivo del romero. Una receta perfecta para días fríos que se cocina a fuego lento para una carne jugosa y sabrosa.
Prep Time 20 minutes
Cook Time 2 hours
Total Time 2 hours 20 minutes
Servings 4 porciones
Calories 520 kcal

Ingredients
  

Ingredientes

  • 800 gramos carne de cordero en trozos de espalda o paletilla, sin grasa excesiva
  • 4 unidades patatas medianas, peladas y en cubos
  • 2 unidades cebollas blancas, picadas finamente
  • 3 dientes ajo picados
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada harina de trigo para espesar (opcional)
  • 500 ml caldo de carne o verduras caliente
  • 2 ramitas romero fresco o 1 cucharadita seco
  • 1 hoja laurel
  • 1 cucharadita pimentón dulce
  • al gusto sal y pimienta negra molida

Notes

Conservación: Se puede almacenar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. El sabor mejora al día siguiente. Para congelar, enfríe completamente y guarde hasta por 3 meses. Recaleentar suavemente a fuego bajo con un chorrito de agua o caldo si ha espesado demasiado. Variaciones: Puede añadir zanahorias en trozos junto con las patatas. Para un estofado más rico, puede sustituir parte del caldo por un buen vino tinto (aunque la receta base es sin alcohol).

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