Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri - Carne de Res y Cordero - Indixer

Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri

La Paradoja Carnívora que Hará que tu Parrilla Cante Tango

Recuerdo la primera vez que probé esto en un asado en Buenos Aires. El aire olía a leña y a esperanza. Mi plato tenía una chuleta de cordero con su hueso en forma de luna creciente y tiras de res cortadas a mano, con un grosor que desafiaba la gravedad. Luego llegó el chimichurri. No fue un simple acompañamiento; fue un golpe de frescura picante, un torrente de perejil y ajo que redefinió la palabra “equilibrio”. Cada bocado fue una sinfonía: el crujido de la grasa caramelizada, la jugosidad tierna de la carne y el estallido vibrante de las hierbas. Esa noche entendí que la magia no está en un solo ingrediente, sino en la armonía perfecta de los opuestos.

Este no es solo un plato. Es una declaración de principios. Es la celebración de lo simple hecho con excelencia. Las Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri son el corazón latente de la parrilla argentina, llevado a tu cocina con una pasión que hará que tus vecinos asomen la cabeza por la ventana, preguntándose qué glorioso aroma está invadiendo el barrio.

Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri plato terminado
Receta casera de Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri

El Manifiesto de la Carne a la Parrilla

¿Por qué esta combinación es una obra maestra? Porque es un viaje de texturas. La chuleta de cordero, con su capa de grasa que se derrite y impregna la carne, ofrece una riqueza profunda y casi alada. La tira de res, en cambio, es pura potencia y succosidad. Al marinarlas juntas, sus sabores se besan en la oscuridad del refrigerador, creando una identidad unificada que luego se revela en las brasas. El chimichurri es el genio que orquesta todo. No es solo salsa; es un aliño líquido, un emulsionante de frescura que corta la grasa, ilumina el paladar y pide a gritos otra mordida.

Esta receta es perfecta para esos momentos en que el hambre exige algo sustancial, pero tu alma anhela elegancia. No es comida complicada; es comida con personalidad. Ideal para un fin de semana que comienza con una tarde soleada y termina con las manos manchadas de perejil y una sonrisa satisfecha.

La Ciencia del Maridaje Perfecto

El secreto no está solo en la parrilla, sino en el marino. La magia ocurre en el equilibrio de la acidez y los aceites. El vinagre y el limón del chimichurri (y del marinado) ayudan a ablandar ligeramente las fibras de la carne, mientras que el aceite de oliva transmite el sabor de las hierbas y el ajo hasta el núcleo de cada bocado. Cuando la carne toca el calor intenso, la reacción de Maillard entra en acción: los azúcares y los aminoácidos se transforman en una capa crujiente, oscura y llena de complejidad. Es la misma química que hace que un pan tostado sepa mejor que uno blando. En este plato, ese efecto es el protagonista silencioso que convierte una buena carne en una experiencia memorable.

Lo que Necesitas Saquear de la Despensa

Para 4 personas valientes con hambre de aventura.

Para el Marinado y la Carne:

  • 4 chuletas de cordero con hueso (lo más gruesas que encuentres)
  • 4 tiras de res (entraña o asado, cortadas en tiras de 2.5 cm de grosor)
  • 1/4 taza de aceite de oliva extra virgen
  • Jugo de 2 limones grandes
  • 4 dientes de ajo, machacados
  • 1 cucharada de pimentón ahumado (el toque argentino)
  • Sal gruesa y pimienta negra recién molida (sin restricciones)

Para el Chimichurri Explosivo:

  • 1 manojo grande de perejil, solo las hojas
  • 1 manojo de cilantro (el toque de frescura que no esperabas)
  • 4-5 dientes de ajo
  • 1 cucharada de orégano seco (esencial)
  • 1/2 taza de aceite de oliva extra virgen
  • 3 cucharadas de vinagre de vino tinto (recuerda, no hay vino, solo su acidez)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Un chorrito de ají molido (opcional, para el picante)

Manos a la Obra: La Danza del Fuego

El primer paso es el baile de los sabores. En un bol grande, mezcla el aceite, el jugo de limón, el ajo machacado, el pimentón, la sal y la pimienta. Sumerge las chuletas y las tiras de res, asegurándote de que cada centímetro esté cubierto. Tapa y refrigera. Dale al menos 2 horas, pero si puedes dejarlas toda la noche, los sabores se fundirán de una manera casi mágica.

Mientras la carne descansa, prepara el chimichurri. En la procesadora (o a mano, si eres purista), combina el perejil, el cilantro, el ajo y el orégano. Tritúralos hasta que estén finos, pero no en pasta. Transfiérelos a un bol y mezcla con el aceite, el vinagre, la sal, la pimienta y el ají. Déjalo reposar. Las hierbas necesitan tiempo para liberar sus aceites esenciales.

Prende la parrilla. Quieres calor intenso, no un infierno que carbonice todo. Escurre la carne (guarda un poco del marinado para basting) y sécala ligeramente. Coloca las chuletas primero, con la grasa hacia el fuego. Escucharás el primer siseo – ese es el sonido de la emoción. Dale 4-5 minutos por lado para un dorado perfecto. Las tiras de res necesitan menos tiempo; 2-3 minutos por lado para un término medio. Usa la técnica de basting: cepilla la carne con el marinado reservado para darle una capa extra de sabor.

El truco final: déjala reposar. Saca la carne de la parrilla, colócala en una tabla de madera y cúbrela ligeramente con papel aluminio. Espera 5-10 minutos. Esto permite que los jugos se redistribuyan. Cortar inmediatamente sería un crimen contra la jugosidad.

Errores Comunes: Los Demonios de la Parrilla

1. El Congelamiento Asesino: No cocines carne directamente del congelador. Necesita llegar a la temperatura ambiente para cocinarse de manera uniforme. Una chuleta fría en el centro y quemada por fuera es el enemigo número uno.

2. La Sobremanipulación: Deja que la parrilla hable. Cada vez que levantas la carne para voltearla, pierdes el calor y rompes la costra. Una vez que la colocas, resiste el impulso de moverla. Escucha el siseo, no lo interrumpas.

3. El Chimichurri Pasado: Este no es un ketchup. No lo cocines. Añádelo justo antes de servir, o en la mesa. El calor residual de la carne debe ser el único calor que toque sus hierbas vivas. Si lo cocinas, pierde su alma fresca y vibrante.

4. Ignorar el Reposo: No lo hagas. Es la diferencia entre una carne jugosa y una seca. Los jugos necesitan asentarse. Ponte una camiseta, sirve una bebida, respira. La paciencia es tu mejor aliada.

Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri pin de pinterest
¡Guarda esto en Pinterest!

El Escenario Perfecto para tu Acto

Este plato no se sirve en cualquier circunstancia. Es para un sábado por la tarde, cuando el sol empieza a caer y las sombras se alargan. El sonido de fondo ideal no es el noticiero, sino la mezcla suave de Charly García o el ritmo pulsante de un tango moderno. El aroma de la parrilla debe mezclarse con el olor a tierra mojada si es un día lluvioso, o con el perfume de las hierbas si el día es seco. Es comida para compartir, para hablar alto, para reír con la boca llena. Sirve con ensalada verde crujiente y, si quieres, unas papas asadas en las brasas. Bebida: agua fría o un jugo de naranja natural. Nada más, nada menos. La simplicidad es el rey aquí.

Preguntas Frecuentes en la Parrilla

¿Cómo congelar Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri?

La respuesta está en los componentes por separado. Las carnes marinadas se congelan excelente. Envuélvelas individualmente en papel film, luego en una bolsa hermética. Marca la fecha. El chimichurri también se puede congelar, aunque perderá un poco de su textura crujiente. Congélalo en cubiteras para porciones perfectas. Al descongelar, hazlo en el refrigerador lentamente, nunca en el microondas. Cocina como si fuera fresco. Las sobras cocinadas se pueden congelar, pero la textura de la carne a la parrilla no será la misma. Es mejor congelar crudo.

¿Cuántas calorías hay en Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri?

Depende de los cortes y las porciones, pero estamos hablando de un plato sustancial. Una chuleta de cordero promedio puede rondar las 300-400 calorías, y una tira de res similar. El marinado y el chimichurri añaden unas 150-200 calorías extra (principalmente de los aceites). Por tanto, una porción generosa (una chuleta y media tira) puede llegar a las 600-800 calorías. Es un plato de celebración, no de dieta diaria. ¡Disfrútalo sin culpa, con conciencia!

¿Puedo usar otras carnes?

Absolutamente. Este marinado y el chimichurri son versátiles. Funcionan de maravilla con pollo (muslos o pechuga), incluso con pescado graso como el salmón. Para vegetales, prueba con berenjenas gruesas o coliflor en trozos. La clave es ajustar el tiempo de cocción. El sabor argentino se adapta a todo.

¿Qué hago si no tengo parrilla?

¡No desesperes! Una sartén de hierro fundido o una plancha bien caliente es tu mejor amiga. Caliéntala hasta que el aceite humee. Sella la carne por ambos lados y luego baja el fuego para terminar la cocción. Lograrás una costra casi igual de buena. El chimichurri sigue siendo el héroe.

¿Cuánto dura el chimichurri en la nevera?

En un frasco hermético, hasta 5 días. Pero su frescura es óptima los primeros 2-3 días. El ajo y las hierbas empiezan a oxidarse. Para prolongarlo, cubre la superficie con una fina capa de aceite de oliva antes de cerrarlo. Es como una manta protectora para el sabor.

Así que, ¿qué esperas? Tu parrilla está esperando una historia que contar. Y tú tienes una receta que es pura poesía comestible. Prende el fuego, saca la carne, y preparate para un viaje que solo terminará cuando el plato esté vacío.

Para más inspiración de parrilla mixta, échale un ojo a este tablero de Pinterest lleno de ideas visuales.

Y si quieres tener esta receta siempre a mano, no olvides guardarla en tu blog favorito: indixer.com/recetas/chuletas-de-cordero-y-tiras-de-res-a-la-parrilla-con-chimichurri/

Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri - Tarjeta de Receta

Chuletas de Cordero y Tiras de Res a la Parrilla con Chimichurri

Emma Lawson
Un plato principal lleno de sabor donde jugosas chuletas de cordero y tiras de res se marinan y se asan a la parrilla hasta obtener un dorado perfecto, acompañadas de un vibrante chimichurri casero que realza cada bocado.
Prep Time 20 minutes
Cook Time 15 minutes
Total Time 35 minutes
Servings 4 porciones
Calories 580 kcal

Ingredients
  

Ingredientes

  • 4 unidades chuletas de cordero con hueso de aproximadamente 200g cada una
  • 500 gr tiras de res (arrachera o lomo) cortadas en tiras de 2 cm
  • 4 cdas aceite de oliva extra virgen
  • 2 dientes ajo picado fino
  • 1 cdta comino molido
  • 1 cdta pimentón dulce
  • 1 cdta sal marina
  • 0.5 cdta pimienta negra molida
  • 1 taza perejil fresco picado grueso solo hojas
  • 0.25 taza cilantro fresco picado grueso
  • 3 cdas vinagre de vino tinto (sin alcohol)
  • 1 cdta orégano seco
  • 0.5 cdta ají molido (opcional, para picante)

Notes

Almacenamiento: Guarda los restos en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días. Recalienta suavemente en una sartén para mantener la jugosidad. Consejos: Para un chimichurri más suave, deja reposar la mezcla al menos 1 hora antes de servir. Puedes sustituir el vinagre de vino tinto por vinagre de manzana sin alcohol si lo prefieres. Acompaña con papas asadas o una ensalada verde para un plato completo.
Share with foodie friends

Recetas Relacionadas

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Recipe Rating